¡Estáis todos invitados a la Feria de Albacete!

La Feria de Albacete es el orgullo de los albaceteños, de eso no cabe ninguna duda. Por si no tenéis a ningún amigo de Albacete que os recuerde que su feria está declarada de Interés Turístico Internacional, ya os lo contamos nosotros. Y es que los diez días que hay entre el 7 y el 17 de septiembre, son más que suficientes para que los visitantes se vayan con ganas de empadronarse en la ciudad. Diez días de fiesta, pero también de cientos de actividades y encuentros en las inmediaciones del recinto ferial que hacen que se pare la ciudad. O que se mueva aún más, pero a ritmo de su propia banda sonora (muy influenciada por Daddy Yankee y las seguidillas manchegas). Nuestra recomendación es que corráis a reservar hotel en la localidad para vivir en primera persona una de las mejores fiestas de España.

 

reservar hotel alojamiento Feria de Albacete fiesta viajes en grupo amigos viajes con niños familia grouping hotels

 

Pero ¿por qué la Feria de Albacete es tan especial?

Pues veréis, para empezar, como hemos dicho, durante los diez días que dura la festividad la vida de la ciudad se concentra en su Recinto Ferial. Y sea la hora que sea a la que os queráis pasar por allí a ver qué hay… habrá algo. Planes para todos los gustos y de todos los colores 24/7.

Atracciones infantiles

Las encontraréis en el emblemático Paseo Ferial. Ese mismo por el que cruza la Cabalgata de apertura de la Feria, que conduce al destino de peregrinación por excelencia de los albaceteños: la Puerta de Hierros. En esta explanada peatonal a los pequeños les harán los ojos chiribitas con las luces, el barco vikingo, los caballitos, el tren de la bruja,… Por no hablar de las tómbolas y los puestos de dulces. Podríamos decir que en el Paseo Ferial es donde encontraréis “una feria de libro”, pero hay más.

 

reservar hotel alojamiento Feria de Albacete fiesta viajes en grupo amigos viajes con niños familia grouping hotels

 

El Recinto Ferial

Más allá de la Puerta de Hierros que mencionábamos anteriormente y cuya apertura pone inicio a la alegría, se esconde un mundo desconocido que os encantará descubrir. Cruzando sus arcos y siguiendo a la marea de gente os veréis arrastrados al que durante esos días se convierte en el centro neurálgico de la localidad: el Templete. Y rodeando al corazón de la Feria, los Redondeles. Y lo que hay allí no es ni más ni menos que la mejor fiesta que podáis imaginar. Donde los mojitos se convierten en el maridaje perfecto de casi cualquier cosa: un bocadillo de chorizo, un plato de gambas, un miguelito de la Roda … Todo combina bien.

 

 

Los puestecillos

Es tradición que la Feria de Albacete no puedes acabarla sin feriarte algo. Hay una maldición, o algo así. Por eso, no pueden faltar los puestecillos que rodean el Recinto Ferial o los de la Feria de Artesanía. Es probable que volváis a casa con una pulsera, un abanico o la navaja típica. Y es aún más probable que lo hagáis con el peluche de un mono al que se le encienden los ojos (producto estrella de la Feria 2017) o una diadema con antenas.

Las carpas

Como nuestro motivo 1028 para reservar hotel en Albacete durante la Feria no podemos olvidar las carpas y casetas que rodean el Recinto Ferial. Este es el sitio que queda haciendo guardia cuando los Redondeles apagan las luces. Hay zonas donde se concentra la fiesta y otras donde encontraréis el mejor plan para celebrar una comida o una cena con vuestro grupo.

 

 

Y mucho más

Además, durante todos esos días hay programados un montón de conciertos para todos los gustos musicales. Para los taurinos, hay corridas y novilladas todos los días en su plaza de toros, próxima al Paseo Ferial. Y, por supuesto, los eventos religiosos, como la Ofrenda de flores a la Virgen de los Llanos, se suceden aderezados con la música y danza del folclore manchego.

Independientemente de cuál sea el motivo elegido para reservar hotel durante la Feria de Albacete, descubriréis que es el conjunto de todo lo anterior lo que la hace tan especial. Acordaos de esto: iréis por la fiesta y os querréis quedar por los miguelitos.

 

Artículos relacionados